Se puede decir que cuando te sientes libre por completo eres
más feliz que nunca. Se puede decir que yo ahora me siento más libre que nunca.
Ahora se puede decir que soy feliz.
Pese a las adversidades del camino, siempre se encuentra un
banco donde parar a descansar. La desventura y los pequeños percances de la
vida un día se marchan como el mal tiempo. Claro que volverán… pero ya no serán
los mismos. Puede que sean similares y que continúen haciéndote daño; puede que
no sepas como salir de ellos, pero tendrás la certeza de saber que algún día se
solucionarán.
Nunca está de más ahuyentar al pasado para que no vuelva a
atormentarte, pero no es tan fácil como parece. No se puede dejar de pensar en
tus pensamientos. No puedes abandonar tu historia, ni comenzarla de nuevo, ni
cambiarla por otra; Un día tu historia se acabará y la gente la resumirá hasta
que ni siquiera exista tu nombre. Un día tu historia será olvidada.
Siempre he odiado los
resúmenes cuando se trata de historias. Un historia no puede ser resumida. Cada
palabra, gesto, momento o recuerdo… incluso los pensamientos forman parte de
una larga historia. Y todos tenemos la nuestra propia y solo nosotros podemos
contarla.
El presente ya es pasado y el futuro es una gran incógnita. Es
por eso que yo sigo dando vueltas a lo que ya sucedió. Pero no como antes, ahora
soy libre.
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