Pero ahora, por favor, déjame sola a tu lado. Donde nadie
nos encuentre jamás. Gasta algo de tu tiempo conmigo. La soledad nunca sabe lo que encontrará..
Todos hemos sentido alguna vez ese suave hormigueo al mirar
a un desconocido. Todos hemos comprobado alguna vez como ese hormigueo asciende
a pasión entablando conversación con ese mismo individuo al que antes
mirábamos. Quizá sea avaricia, o incluso puede ser desesperación, pero para
nadie es fácil aguantar la tentación de probar ese sabor; Y poco a poco comienza
a dar sentido a una canción con memoria y unos cuantos puntos suspensivos.
Cambios pasajeros o permanentes. Nuestra vida está continuamente
repleta de cambios, ya sean gratos o fastidiosos, los acabamos superando
siempre que los aceptamos. Deberíamos limitarnos a aceptar todos esos cambios.
Esos vuelcos inesperados que nos ofrece la vida quizá sean nuestro más puro
recurso para vivir conforme a lo que queremos.
Los recuerdos forman también una parte muy importante de lo
que somos. Yo diría que casi toda nuestra vida está construida a partir de
nuestros recuerdos. A veces volvemos a los antiguos amores, aquellos que
resultaron agradables y desgraciados. A las noches alocadas, a los celos, a los
terrores.
Gran parte de nuestro pasado aun forma parte del presente,
pero mucho también está ya superado. Superado, nunca olvidado. Siempre se nos
presenta una segunda oportunidad para volver atrás y muchas veces merece la
pena agarrarla para no soltarla. Otras no.
No hay comentarios:
Publicar un comentario