Solo encuentro una posible solución. Tener miedo ,temor, pavor,
pánico y horror a ser feliz. O quizás se llame cobardía. Y bien, ¿Por qué he yo
de resignarme o de abandonar la búsqueda de lo que quiero aunque la herida me
desangre? Quizás la respuesta sea que prefiero seguir viva.
Pero me gustaría poder empezar de cero y resurgir de mis
propias cenizas. Renacer. Por ello quiero contaros quién soy. No me llevará
mucho tiempo.
Vine al mundo como todos vosotros, con unas complicaciones
más o unas complicaciones menos pero nadie dijo nada a mis padres de que su
hija padeciera ninguna malformación o enfermedad. Nací el 19 de mayo de 1995,
que curiosamente fue viernes. Eso explica mi cariño hacía ese precioso quinto
día de la semana. Después de muchas horas haciendo sufrir a mi madre salí casi
ahorcada pero tuvisteis suerte y no os quedasteis sin Lucía.
El tiempo fue pasando y empecé muy pronto a hablar. Mi padre
siempre dice que era una niña preciosa con ojos como platos, y que comía de
miedo. Nunca tuvo que hacerme el avioncito; la comida desaparecía antes de que él la viera. Lo de preciosa solo lo dice para hacerme la pelota pero supongo
que es típico de los padres.
Algo bruja y muy
cantarína Lucía fue creciendo, muy salada ella. No sé si pasarían cosas muy
interesantes durante esos bonitos años de infancia. Seguramente si pero la
verdad es que no los recuerdo. Mi madre siempre dice que vivía con un lápiz en
la mano. Lo de pintar siempre ha sido uno de mis puntos fuertes.
El tiempo pasó rápido, como siempre, y un buen día nació mi
hermano. El niño más precioso que he visto nunca. Yo tenía seis años y él unos
ojos redondos e inmensos. Fue ese uno de los días en el que me di cuenta de que
los sueños se pueden cumplir. También he de mencionar que siempre he tenido
buenos amigos y amigas a mi lado, y una bonita familia. Todo eso hace la vida
de una persona más fácil y agradable.
Después los años volaron y los recuerdos son miles. Un poco
de todo para que mentir. ¿cosas que mencionar? Me adentré en el mundo musical abandonándolo
tras unos años y retomándolo después pero una forma mucho más relajada y
alegre, y mientras tanto yo pensaba en mi futuro continuamente. Nunca he
logrado vivir el presente lo que supone un grave problema. Pero estoy destinada
a soñar despierta, o eso dicen.
Estos últimos años de mi vida han sido muy diferentes a todo
lo vivido anteriormente. Todo ha cambiado mucho. Ahora el corazón ya no late
como antes y la mente no piensa en las mismas cosas. Ahora la música suena de
otra manera y los libros adquieren otros matices. La verdad es que me siguen interesando
las mismas cosas de siempre pero supongo que de otro modo.
Me gusta observar el cielo por la noches y tengo miles de
cosas pendientes apuntadas por todas partes. Ahora me planteo mi vida muy a menudo
y me pregunto cómo será la felicidad. No tengo de que quejarme. Siempre hay cosas
que te gustaría cambiar pero recordando momentos y durmiendo suelen pasárseme los
enfadados y las depresiones muy fácilmente. Ahora mismo tengo bastantes
preocupaciones pero espero que mañana ya no existan.
Odio la impuntualidad, la grosería y la falsedad pero me
gusta el color verde y las conversaciones con desconocidos.
Se me escapan muchas cosas que contaros pero no creo que
nadie las quiera leer. Bueno, algo importante de mí es que en ocasiones creo en
el destino y doy mucha importancia a la pasión. Aunque muchas veces no lo
parezca estoy enamorada perdidamente de la vida y espero que esta me tenga
muchas buenas sorpresas agradables esperando a ser descubiertas.
Como habéis podido comprobar no soy tan pesimista como
parezco. Eso o me guardo las cosas muy dentro….