sábado, 8 de septiembre de 2012

Ahora nos toca bailar. Me apetece. Algo suave, dulce, pausado… con calma.


Todo parece asentarse, ya no hay más nubes aunque recuerde aún su color y el olor del aire. Supongo que la culpa siempre ha sido mía, que al pensar de forma negativa las cosas acaban saliendo mal.

Esta vez no será así. Cuando decides creerte algo de verdad es porque hay algo que te empuja a sentirlo. Yo ahora comienzo a creer, puede que sea momentáneo, pero creo. Ahora mis ojos están secos, pero el miedo me inunda. Quiero pensar que no estoy preparada para lo que puede llegar, pero no es así. Todos tenemos sentimientos… y todos estamos preparados para querer. Amar es lo más sano que existe, y aún más si es de todo corazón.  Siempre que nos echamos para atrás es por miedo, bien por perder algo o por ganarlo. Somos unos egoístas egocéntricos y nos limitamos a pensar que podemos ser felices solos. Que sepáis que yo no pienso así. Hay tantas cosas buenas en este mundo y tantas otras cosas aún mejores que nos perdemos por miedo a equivocarnos o por miedo a cambiar…



Espero que haya un remedio para evitar huir de los problemas. De ahora en adelante combatiré yo sola todos los choques emocionales y todos los miedos que se me pasen por la cabeza. No pierdo nada. Como mucho volveré al punto donde empecé, pero al menos lo habré intentado. Las oportunidades son todas diferentes, no hay una igual, y quién sabe si es la buena la que pierdes.

Cuando afrontemos los problemas seremos nosotros mismos porque haremos lo que sentimos. Hasta entonces, seremos simples espectros de nuestra persona que no dejan de dar vueltas a lo que no hemos hecho, a lo que añoramos, a lo que sentimos, a lo que de verdad queremos hacer. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario