Hay
miradas que hablan al cruzarse; las hay incluso que narran largas y complicadas
historias. Cuando una buena mirada se posa en ti, el tiempo parece pasar más
lento y un hormigueo recorre tu estomago de punta a punta dejando la puerta
abierta a millones de mariposas de todos los colores que entran a revolotear y
a encenderte la sonrisa.
Hacía muchísimo frío y un manto blanco cubría el suelo
– me encanta el sonido que hace la nieve al pisarla, oírla crujir-. Voces, risas, drogas, música, y puertas; Que se abrían
y se cerraban. Luces apagadas y encendidas. Y muchos besos. Camisetas que
subían y bajaban como nuestras miradas con ganas de más.
El
tiempo pasa demasiado rápido y cuando me quise dar cuenta ya estaba
recordándolo todo. Movimiento a movimiento, una danza acompasada dominada por besos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario