miércoles, 18 de enero de 2012

Incluso las sirenas pueden volar.


En ocasiones convertimos las ilusiones en "verdades", en pensamientos alocados dominados por el deseo. En mentiras que provocan un mayor sufrimiento.  Siempre existe una pequeña posibilidad de las cosas salgan como tú quieres. Pero, supongamos que todo depende de ti.  ¿Serías capaz de arriesgar tus cartas en el desdichado juego del amor?

¿Es digno de esperar algo que nunca llegará? Sólo las palabras pueden respondernos a eso. Palabras; miles de palabras. Gritadas o susurradas ellas calarán tus huesos. No sabemos si echarán a andar o se hundirán en un mar de lágrimas, pero las necesitamos a tiempo.

Aún así sé que los cielos invernales son infinitamente bellos. Que la música ayuda a pasar el tiempo. Que las rosas algún día florecerán… que la nieve se irá, y con ella las nubes negras que empapan el suelo. Que dos personas puede forman un solo cuerpo, un alma… Un ser tan bello que rompa los esquemas de la sociedad. Un ser que nos haga creer que el mundo es bueno, que no nos diga con qué soñar, que nos enseñe a vivir. Que se olvide de la hipocresía y la falsedad. Que trate las cosas como son, ¡sin más! Que nos desligue de todos nuestros problemas. Un ser llamado amor que nos haga vivir eternamente, que nos cante cada mañana y nos haga recordar que estamos vivos.

La imaginación es un juego que ayuda a las almas a ser felices, a batir sus alas y volar alto. A esquivar estrellas. Yo me topé con la Luna y desde entonces no he conseguido olvidarme de ella.

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