miércoles, 16 de noviembre de 2011

Algo especial.



Desde el primer momento fue una sensación especial. Nos miramos y en cuestión de segundos me quedé prendada de tu mirada, de tus labios y de todo lo que fuera tuyo. Desaparecimos, con gestos incómodos, sin saber que decir ni muy bien qué hacer. Los dos sabíamos lo que queríamos, pero costo un tiempo y el beso que confirmó que no hacía falta volverte a ver para echarte de menos surgió en el más inesperado momento. Fue como la primavera… en medio del frío noté crecer a las flores... en medio de la oscuridad lo ví todo de colores, rodeados de silencio sin necesidad de sonidos y sin ganas de interrupciones. Los corazones se aceleraban y notamos sus latidos pegados a nuestros labios. Besos cortos, precisos y cálidos… a un paso acelerado hasta no notar el frío… hasta rozar nuestros cuerpos borrachos, a empujones  y apretones… hasta dejar grabado tu olor en mi cuerpo y tus besos en mi boca.  Todos mis problemas se fueron a dormir. 
Nos despedimos, nos encontramos, nos besamos y así pasó el tiempo. Las noches se me hicieron largas pensando en tus besos.  Se me hizo dura la espera, pero un día llegaste y me recordaste lo que no hacía falta recordar, que eres especial, adictivo y atractivo, y que mi corazón late más rápido cuando te siento cerca. Nos besamos, nos desgastamos, y hablamos de lo que esperamos de la vida, de los momentos buenos y malos y de las cosas que nos hacen felices. De música y formas de vida… y entre cerveza y cerveza, tomamos el aire y recuperamos lo vivido hasta que te dije adiós con beso. Te perdí entre la multitud, haciendo amago de verte perdí mi autobús, y entre zancada y zancada se me escapó más de una sonrisa, reviviendo cada beso que me diste y cada instante en el que me acariciaste...


No supe más de ti, aunque dí a suponer que querías volverme a ver, yo supe desde el primer momento que tu no sentías lo mísmo, pero los sueños muchas veces se apoderan de nosotros... y yo ya estoy echa al sufrimiento. Juré que lucharía por ti pero no quiero perderte… porque ya insistí una vez, y aunque volví a sentir tus labios sobre los míos y la tensión alta, no fue lo mismo sabiendo que tú no querías. Ahora sé que la quieres a ella, que lo mismo que yo siento por tus besos lo sientes tú por los de ella, y que me muero de envidia y de pena al pensar que nunca  te tendré. Seré tu confidente, tu amiga y dejaré de quererte. Aunque el amor no entiende de tiempo, me cueste lo que me cueste. Y he recapacitado en que esta es la excusa perfecta para intentar olvidarme de ti.


http://www.youtube.com/watch?v=oApqXiCbqjo

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